La lavadora

octubre 17th, 2017 § 0 comments

¡Yupiiii, conseguí lavadora!

La casa que alquilamos venía con lavadora excepto que cuando nos instalamos ya no estaba. En vano explico a la dueña mis razones de por qué no se debe promocionar algo que no existe y mucho menos alquilar una casa sin lavadora.

Ya estamos aquí y hay que resolver. Voy a varias tiendas pero nadie tiene lavadoras. Me dicen que por el Cira en 42 hay electrodomésticos y en efecto encuentro una lavadora. Es la propia dependiente quien me desanima en un momento de impulso y felicidad cuando anuncio que me la llevo. A según ella las Midea están saliendo malas y no sé si agradecerle la honestidad o llorar.

Esa noche le comento a un amigo mi situación y compadecido me ofrece una lavadora que era suya y ahora está en casa de un amigo que ya no la quiere porque tiene una nueva. Me la hace llegar y le pago 20 Cucs al chofer y acompañante. Me la suben dos pisos a duras penas. La entran al comedor pero ya no pasa de la puerta hacia la cocina. Además falta la otra puerta de la cocina que da para un balcón con lavadero y llave de agua donde la pienso colocar. Llamo a un señor que me recomiendan que antes era mecánico de carros y ahora hace de todo un poco. Llega a casa al día siguiente con su asistente, una señora de 85 años, y él ha de tener la misma edad. Cuando llegan a mi piso ambos deben sentarse un rato en la sala para recuperar las energías perdidas del viaje en guaguas y las escaleras que no son pocas. Les ofrezco agua, jugo, café. Todo lo aceptan en ese orden. El señor es un dulce, de esas personas que han vivido muchas vidas y ya nada ha de sorprenderlo. Se mueve con asombrosa lentitud. Sentado en una silla, deshace las puertas y muchas horas más tarde ya está instalada la lavadora. La señora es más seria pero también encantadora. Usa medias largas con alpargatas a pesar de que las gotas de sudor me corren por el canalillo en caudales. El pelo lo lleva en cebolla, tiene la cara pequeña y se ha tatuado o delineado fuertemente las cejas en marrón. Le va alcanzando las herramientas según él le indica y se vuelve a parar a su lado. Les pregunto si son pareja y ella responde que sí, que llevan juntos 8 años. ¿Alguna vez discuten? Sólo cuando se mete en la cocina a husmear mientras preparo de comer, dice ella. Siempre que podemos yo la llevo al cine, a tomar helado, a bailar, y a dónde ella quiera, agrega él. Me pide 4 Cucs por el día de trabajo. Le doy 5 y le digo que saque a la novia de paseo.

Llevo días caminando a la casa de mi tía o a la de algún amigo a lavar. Así pues, el momento de usar mi propia lavadora es de una emoción desenfrenada. Meto sábanas y toallas y la prendo. El agua, aunque entra en la máquina se escapa por la manguera. Saco todo y llamo a un técnico. Pero con tantas inundaciones en el malecón y máquinas rotas me dice que no puede venir hasta el martes, es decir en cuatro días. Luego de varios intentos, el técnico confirma que la lavadora no tiene arreglo. De pensar en hacerlo todo a la inversa se me aflojan hasta las piernas.

Pasan las semanas y aún sigo sin lavadora, mas un pajarito me ha dicho que están a punto de entrar.

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