Marita

julio 29th, 2009 § 0 comments

Marita salió una mañana hace ya siete años y nunca más regresó. Iba camino a una cita con el doctor, pero su suerte estaba comprometida con delincuentes sin compasión y no llegó más lejos que a la esquina de su casa. ¿Dónde estarás Marita, dónde? Se pregunta una madre desesperada.

La vida se ha partido en mil pedazos para esta familia. Y la niña pequeña que ha quedado al cuidado de su abuela porque a su madre se la han llevado a un lugar improbable, en contra de su voluntad, se pregunta si algún día la volverá a ver. ¿Mala suerte? Es posible que nunca lo sepamos, pero sabemos por ejemplo que según los informes el tráfico sexual de mujeres y niñas es el cuarto negocio clandestino en el mundo por su rentabilidad.

El dolor ajeno duele menos y si se percibe es de manera mínima, más bien como la referencia de un abismo incierto y muy lejano. Si uno intenta figurarlo en su propio pellejo tal vez logre rociarse ligeramente de esa desgracia desconocida, pero nunca empaparse pues es sólo cuando nos atrapa que somos capaces de realmente comprenderlo del todo. Tal vez por este motivo a veces es difícil entender por qué algunos individuos se apasionan por causas extrañas. Y es que en nuestra vida no concebimos la posibilidad de que nos sucedan cosas tan anormales como las que ocurren a diario en el mundo. Pero basta con que uno se encuentre en el lugar preciso para que ese porcentaje de uno entre cientos de miles se convierta en un cien por ciento de yo en esos cientos de miles.

Días después de la tragedia de la desaparición se supo que alguien dijo que alguien vio a alguien montar a la fuerza a Marita en el asiento trasero de un carro. Con el tiempo también se ha sabido por terceras y cuartas personas que Marita lleva años martirizada, violada, forzada a permanecer en prostíbulos y hasta hay ciertas evidencias que indican que Marita fue vendida y revendida en tierras extranjeras y continúa siendo sexualmente esclavizada, bajo una nueva identidad, pasaporte, y todas esas cosas que requieren ayuda de personas de algún rango en el gobierno.

Ya han pasado más de siete años y las pistas han conseguido frustrar al más riguroso explorador, pero en aquel momento cuando apenas habían transcurrido un par de semanas, cuando el crimen era fresco y Marita aún rondaba por áreas más cercanas, perdieron una pista importante, tal vez reveladora. Marita estaba en un prostíbulo a unas horas de Tucumán, Argentina, donde vivía con su familia. Por razones más bien turbias decidieron esperar a la mañana siguiente. Cuando por fin llegó la policía ya Marita no estaba en el recinto. Los agentes habían ido a otro lugar primero, para hacer tiempo o porque aparecieron pistas más concretas aún, tampoco lo sabremos en este insensato rompecabezas.

Más adelante se supo que esa misma noche que Susana llamó a la policía para informarles sobre el posible paradero de su hija, a Marita la habían sacado por la puerta de atrás. Sólo un juez sabía lo que estaba a punto de ocurrir y Susana está segura que fue él quien les avisó a los del local de prostitución. Luego Susana, al rescatar a varias chicas en la misma situación de su hija, supo que esa noche alguien vio a Marita, que en efecto, la habían sacado por la puerta de atrás.

En la incesable búsqueda de Marita, Susana Verón ha logrado realizar más de setenta allanamientos que han conseguido apaciguar los crímenes de estos horribles captores, ha liberando a casi trescientas mujeres y jóvenes menores de edad que se encontraban esclavizadas y en condiciones semejantes a las de Marita. Sin embargo, Marita sigue en manos de gente impune, crueles violadores, depravados que por dinero o por placer raptan, venden, golpean, drogan y violan sin clemencia esos cuerpos ya casi sin vida, desaparecidos y en su mayoría olvidados, de mujeres que caen en estas redes infernales.

Algunas mujeres son el blanco perfecto, vienen de familias pobres que no tienen los recursos para reclamarlas y buscarlas exaustivamente, otras como Marita tal vez por puro azar. Marita, dondequiera que estés, la búsqueda continúa. La gente te espera tanto en Argentina como en el recoveco más enrevesado del mundo porque sobre ti cae la esperanza de mermar y en un futuro exterminar este siniestro monopolio.
Las estadísticas son aterradoras. Además, el tráfico de mujeres y niñas para la explotación sexual genera más de $7 billones al año.

Para más información acerca del caso de Marita Verón oprima en el enlace:
http://www.casoveron.org.ar/

Para más información sobre el tráfico sexual de mujeres y niñas oprima en los enlaces a continuación:
http://www.sagesf.org/
http://www.mnadvocates.org/Women_s_Human_Rights_Speaker_Series_Sex_Trafficking_and_Human_Rights_in_Minnesota.html
http://www.womankind.org.uk/statistics.html

Cita de Susana Verón sobre el caso de su hija Marita:
“esto no se trata de negligencia judicial o policial, sino de un engranaje de complicidades y encubrimientos que involucra a la Justicia, a la policía y al poder político riojano, que no pueden ni quieren descubrir una red de trata y tráfico de mujeres y niñas que desde hace años funciona aquí con contactos fluidos en provincias vecinas, aunque algunos cabecillas estén presos. Son negocios mafiosos que mueven muchísimo dinero y no pueden dejar de funcionar (…) haciendo crecer esa mina de oro construida en base a vejaciones, sometimientos, tormentos, esclavitud y hasta muertes”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *