Obamamama

octubre 21st, 2008 § 0 comments

El otro día en la escuela de mis hijas me topé con una de las maestras del programa de verano al que acudió mi hija menor. Es una americana que está casada con un cubano (nacido y criado en Miami), y cuando se fijó en el botón que llevaba enganchado en mi blusa, que leía Obama 08, me preguntó si yo era una Obamamama. No supe lo que quiso decir y ella mucho no me lo explicó, pero me dijo que iba a votar por McCain y que yo como cubana debería también. Tampoco entendí lo que quiso decir con eso.

Voy a votar por los siguientes individuos. Para presidente Obama me parece que es un candidato mejor equipado y más necesitado para este país en este momento. Además es un líder natural, como pocos hay hoy en día, que da gusto oírlo hablar, a comparación con el somnífero que suele ser el candidato contrincante. Omitiré mis comentarios sobre Sarah Palin, tal vez otro día pueda animarme a escribir algo sobre ella.

Quisiera votar, aunque no son parte de mi distrito, por Raúl Martínez y Joe García, a quienes conozco poco, pero de ninguna manera votaría por los hermanos Díaz Balart, que han pasado tantos años apoyando el embargo y quienes aún hoy en día (a pesar de que el embargo sólo ha conseguido dificultar el vínculo que nos une a los que tenemos allá en Cuba) siguen con el mismo tiqui tiqui y las mismas restricciones. Es fácil crear leyes que no te afectan en lo más mínimo. Curiosamente son estos los políticos que dicen luchar por el pueblo cubano, pero cómo se puede luchar por una cultura que se desconoce por completo. Por otro lado, puedo ejercer mi voto a favor de Taddeo, porque Ros-Lehtinen es otra que bien baila en cuanto al tema de la política cubana.

A los pocos días de haber sido llamada Obamamama, fui precisamente a ver a Obama dar un discurso en una concentración titulada “Mujeres por Obama”, y a la salida me encontré con una amiga que estaba regalando calcomanías de Obamamama. Yo por supuesto que cogí la mía y la pegué en la ventana de mi carro. Ahora trato por todos los medios de estacionarme al lado del carro de la maestra todas las tardes cuando recojo a mis hijas.

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